Un puente colgante sobre
decenas de metros; colgante y balanceante (como buen puente colgante) eso será
en lo que pensaré si tengo la ocasión de ser consciente de mi muerte, de su
inmediata presencia provocando mi ausencia; en el preciso instante que me
llegue, suponiendo que eso sea un instante y que encima sea preciso.
Muchas veces lo pienso, desconozco (que no ignoro), si es normal pensar en eso, al menos no sé si es normal hacerlo
muchas veces, pero muchas veces pienso en si en el momento que me muera, yo voy
a ser consciente de que me estoy muriendo o, por el contrario, tendré una
muerte repentina, violenta o no (como si alguna muerte no lo fuera), o una
muerte inconsciente, por traumatismo o sedación.
Ahora mismo me preguntas y
no sé que querría, mucho menos sé qué querré entonces, sea ese entonces mañana
o dentro de cuarenta años. Pero suceda lo que suceda dentro y durante esos
cuarenta años, si llego a tener conciencia de mi muerte inminente, yo pensaré
en un puente colgante; me sentiré a mí en ese puente, notaré el viento en la
cara y el olor a helecho y secuoya. ¿Que cuando he olido yo una secuoya?, pues
en el momento oportuno de mi vida, espabilao, las olí y las retuve, como retuve
el espectáculo de cientos de helechos gigantes desparramados por un bosque
aparentemente desordenado. Y luego me metí en un puente colgante sobre un río a
setenta metros de altura, ahí es ná, dos Migueletes y pico. Todavía siento el
principio de pánico en la boca del estómago, y el pueril enamoramiento de quien me acompañaba.

Muerte, enamoramiento y pánico. Todo junto, pero al mismo tiempo separado. Tienes una imagen en la cabeza que parece feliz ¿quién sabe cómo será?
ResponderEliminarYo le tengo más miedo a la enfermedad.
Bicos, Gata.
Yo no le tengo miedo a la muerte (aunque minera no nací), era solo una reflexión: "¿en qué pensaré si sé que voy a morir inminentemente?"
EliminarSí, esa imagen del puente es feliz. Todos tenemos imagenes felices guardadas ¿no azulona?
Besuchones.
Pues con la autoridad que da el hecho -totalmente cierto- de que morí dos veces, te puedo decir que en mi caso no me di cuenta que moría, pero lo que si te puedo decir es que se está tan bien que no quieres revivir...
ResponderEliminarJuro que lo que digo es cierto, en mi caso al menos... :)
Besos y salud
Te creo, Genin, sobre todo en lo de que no quieres revivir.
EliminarSalud y besos.
Y dale con la “normalidad”. “¿Es normal que sólo me guste hacerlo con la luz apagada?”. “¿Es normal que sólo me excite cuando sacudo a mi pareja con un espetec marca Tarradellas (verídico, lo juro)?”. Lo anormal es morirse. No te mueras.
ResponderEliminar¿Qué quieres, Albert?, me fascina la campana de Gauss.
EliminarY si hay algo realmente normal, usual, habitual, común, natural y acostumbrado, es morirse.
(Lo del espetec marca Taradellas te lo podrías hacer mirar, que normal ya te digo yo que no es, donde esté el de Casa Fígols...)