Parafraseo a unos y a
otras, escribo siete correos, medito, cuelgo tres curriculums, me cago en todo lo que se menea equis veces, gachopeo, dios mio, me enciendo un cigarro.
De ida al cuarto a por algo (ahora no recuerdo qué, puede ser cualquier
cosa) danzo en zigzag por mi breve pasarela de cemento por la cual a la vuelta
arrastro los pies vencida, sin aliento, ansiando llegar de nuevo a mi
escritorio ante la paralizante visión de una superficie infinita.
Riego las macetas, y las persianas, y mi trocito de tierra,
y toooodas las paredes del patio.
Me entretengo localizando a los caracoles. Les hablo, les
advierto de las hormigas y les tranquilizo respecto a las avispas que ya hace
un par de semanas que se retiraron. Recorto el jazmín y mutilo a la madreselva
que sigue empeñada en mancillar a mis bambús. Tengo que ir al mercado, necesito
sobrasada y encontrarme con Flora para que me invite a un cortado. Nunca me da la más mínima
oportunidad de pagar, cosa que yo le agradezco. Tengo que meterme en el aula
virtual a fotocopiarme el tema de hematopoyesis y empollarme los monoclonales
via internet para mi próxima entrevista. Y tengo que diseñar la barra y la
cocina de mi nuevo establecimiento. Quiero quedar con Elías, mi nuevo socio
bombón caído del cielo.
Y pensando en Elías, despliego el banco de abdominales con
el mango del plumero, hay que ver cómo se ve el polvo en las superficies negras.
Quita mishi, que te voy a pisar, vete a tu caja que ya te la he orientado a
los rayos. No, no, no me vomites en la colchoneta, coño.
Pongo a hervir los calabacines, esta noche mi hermana pasará
de vuelta del ensayo, dudará un segundo si llamar a la puerta mientras ya
aporrea el timbre, y quiero darle una fiambrerita de crema. Me acusa entre
plegarias para que lo haya hecho, de meterle siempre un cubito de caldo.
Me acerco al ambulatorio, voy al tinte, me paro en Druni a
por mi base de maquillaje, y reviso mis puntos. Creo que me voy a pedir el
bolso cortito, no hay manera de que mi madre se deshaga de esa cosa que lleva
en bandolera colgada del cuerpo. Mamá eso ya no es un bolso ni nada, es un axiomo. No me organices la vida, esto (me increpa exponiéndome el pellejo de Cristo) es tafilete, ignorante.
Mi padre aparece para contarme en tiempo real cómo les ha
ido con lo de la vacuna de la gripe e insiste en volver a regar las violetas. No tienen bastante agua. Me las vas a pudrir, papá. Yo como mucho te las podría ahogar, hija, pudrirse se pudrirían ellas, hay que hablar con propiedad.
Tengo que ir al taller de mi superprimo platónico a interesarme por mi coche internado desde
hace tres meses. Hay buenas noticias, al final la junta de la culata se salva y con ella mi arruinada independencia.
Por fin llego al escritorio.
Cojo el ratón y te busco. Encontrándote, de un modo pueril cambio el icono de flechita por el de la manita. Perversamente te recorro (no me corresponde) y me detengo al llegar a tu boca, tristemente cerrada. Recuerdo el magnífico espectáculo que consistía en ver brotar tus dientes cuando te mortificaba.
Cojo el ratón y te busco. Encontrándote, de un modo pueril cambio el icono de flechita por el de la manita. Perversamente te recorro (no me corresponde) y me detengo al llegar a tu boca, tristemente cerrada. Recuerdo el magnífico espectáculo que consistía en ver brotar tus dientes cuando te mortificaba.
Y me estalla este lascivo, incorregible corazón, que insiste cada noche en querer, a tus pies, seguir durmiendo.
Fin.

Que bien escribes jodia...:))
ResponderEliminarNo sabes como disfruto leyéndote...
Me alegra ver que Rosario ha engordado un poquito, mejor así, antes parecía la radiografía de un suspiro y me daba cosa verla :))
Y me sigue gustando su voz de gatita caprichosa... :))
Besos y salud
Eres siempre muy amable, Genin. No soy disciplinada en esto de mantener las entrads, porque solo escribo por arranques. Me alegro mucho que disfrutes leyéndome, pero mi meta no es escribir, escribir es el vehículo. Vamos, pa resumir: que a veces escribir es la única manera que encuentro para no estallar. Y de ahí la expresión "si no lo escribo, reviento"
EliminarMe encanta Rosario, cada vez que me la encuentro me da muy buen rollo esa chica, desde siempre.
Salud y besos.
Me preocupas. No riegues las persianas, por favor, jaja.
ResponderEliminar¿Ves? eso es lo que me maravilla de ti, que pasas de la rabia a la ternura con una facilidad loca. Eres dinamita.
Besos, Gata.
Es que las persianas se llenan de polvo y yo no llego. Así es que las riego y au.
EliminarAy, no te maravilles de nadie; o al menos lleva un alfiler en el bolsillo, para cuando te aburran, y puedas observar cómo hacen "plop".
"Soy dinamita", eso suena sexy, me gusta. No sé si soy dinamita, azulona, pero desde luego sí soy así: una visceral neurótica.
Y aunque puedo perfectamente vivir conmigo, el problema es que todavía no he aprendido a comer aire...
Besuchones, deliciosa Blue.
Preciosa entrada, Ga.Cho. Sé que suena burdo, pero como crítico funciono mucho por el qué bueno/qué malo.
ResponderEliminarY esto es buenísimo.
Hablando de otra cosa, lamento mi estúpido comportamiento del otro día (para que no se alteren los que no saben de qué va, fue una casi discusión casi política) y espero que perdones todo aquello que no dije (pero pensé).
yo te agradezco a ti lo mismo.
Espero que me creas cuando te digo que me pareces, me lo parecías hasta cuando me dabas candela de la buena, una persona muy singular y con un talento -hablo en términos literarios- que ni tú misma imaginas. Es una auténtica mierda, un lujo repugnante, que gente como tú esté sin trabajo con tanto golfo trotando por ahí.
Pues lo dicho, que espero verte pronto por la blogosfera y eso.
Sorry. De verdad.
Adenda, que diría el Gran Belaborda: sin ti, aquello no vale ni la mitad.
ResponderEliminarVaya Gómez, esto no me lo esperaba para nada (el despido tampoco, así es que las sorpresas no van a ser siempre negativas) Me conmueves, eres MUUUYYY amable.
EliminarNo estoy enfadada contigo, para nada. No sé porqué crees eso. Cierto que me sorprendió un poco tu reacción, pero como se trataba de un artículo de Jabois, y de mi defensa incondicional no solo a lo que escribe, sino a lo que deja de escribir y que yo pretendo dilucidar, pues consideré que, una vez más, no se nos había entendido, ni a él ni a mí; o mejor, que yo no me supe explicar. Lo que pasa es que muchas veces resuelvo que, quien no me entiende no me merece que yo le explique nada. Y ahí dejé la cosa.
Si tanto talento literario tengo, díme por favor, que ha habido en la Historia casos de personas mayores de 40, que dieron un giro a sus vidas en ese sentido, y pudieron vivir de ello. Porque se me va estrechando el círculo; las oportunidades no es que ya no se me presenten, es que me escupen a la cara cuando me ven por la calle, y no quiero acabar siendo la tia inútil de la familia de la que sus hermanos se van turnando la manutención en presencia de unos condescendientes sobrinos. No sé si me explico.
Gracias de nuevo. No sé si nos veremos por la globosfera, porque así las cosas, llegará un momento en que no podré pagarme ni el ADSL (que es de lo último que pretendo quitarme)
Abrázote (que te abrazo, vamos)
Casos los ha habido. Los hay.
ResponderEliminarSólo hay un camino: escribir y escribir y escribir, con la constancia y dedicación de un estalinista adicto a la heroía. Es tan sencillo que casi nadie se preocupa de hacerlo: aprender.
Luego, la única vía para el novel que no tiene contactos en el mundo editorial son los concursos. Yo, ejem, he ganado unos cuantos de fiesta mayor. Así que cualquiera puede hacerlo. Se trata, sobre todo, de escribir pensando que nadie lo va a leer jamás. Hay varias páginas de concursos, de todos los tamaños, géneros, etc.
Existen dos tipos de artistas, y voy a parafrasear de memoria a alguien que no recuerdo ni quién es: unos, se podría decir, son la consecuencia lógica de la evolución de la historia del arte. Los otros son un producto de la vida.
Tú y yo somos de los segundos.
No hay que rendirse nunca. Deja de lamentarte, sal allá afuera y -en el terreno que sea- demuestra a esos capullos lo buena que eres, joder!
Como nos lo has demostrado a todos nosotros.
P.S. Y córtate un pelín con los paréntesis. Te regalo un ramo, creo que el segundo: (((((((((())))))) Pero no abuses. Recuerda que no hay nada que exprese mejor una aclaración -o una enmienda- que esos guiones que acabo de poner.
Besos y abrazos, y por duplicado o triplicado. Me había encogido el corazón pensar que estabas mosca conmigo.
No sé qué manía les habéis cogido todos a los paréntesis. Sinceramente, creo que no pilláis su idiosincrasia. Creo que llenaré mi epitafio de paréntesis (y no te digo lo que parece tu ramo porque témome que tú ya bien lo sabes.)
EliminarVale, saldré ahí fuera -lo que no hago es entrar, pero bueno-, a ver si encuentro algún contenedor en el que todavía no he mirado.
Lo de escribir pensando que no me van a leer, lo veo harto difícil. Yo siempre escribo dirigiéndome a alguien, y en la mayoría de los casos hago el pino puente hasta que consigo, como quien no quiere la cosa, que ese alguien lo lea. Así tengo la mitad de la faena hecha, y espero la reacción.
Escribo como vehículo, no como destino. A mí lo que de verdad me gusta en la intimidad es cocinar. Y fuera de ella dar conferencias -no he dado jamás ninguna, pero sé que es lo que más me gusta- Me crezco, me duplico, me multiplico levadúricamente con un micro en la mano ante un auditorio. Yo, en definitiva, nací diva -divagante- pero no ejerzo.
En fin, ya tengo la estructura en mi cabeza de lo que me sacará de la miseria. Ahora solo necesito que el tiempo transcurra.
Haz por encontrarme, paladín Gómez, cuando todo suceda.
Adenda: tu Mantiño sería un paradigma de artista producto de la vida. Pero hay muchos más.
ResponderEliminarEspero ser, cuando menos, Paladín a la Taza.
ResponderEliminarÉsta es pour vous. Si no te gusta me como el sombrero.
http://www.youtube.com/watch?v=W4Bbw08iJPE
Et le betéls chanté...!
No salen?
ResponderEliminarA ver si asín.
http://youtu.be/W4Bbw08iJPE
Asín, se hace asín, Gómez.
ResponderEliminarUno sin complejos
¿Y esto qué ha sido? ¿Un ataque? Joder, Gómez, esto así a pelo sin 3 gin tonics ni ná.
A mí ponme a Chayanne hombre de dios.