Fases lunares



domingo, 22 de septiembre de 2013

Sobre la capacidad de raciocinio y la excelencia.(I)

Las personas más libres y más dignas pertenecientes a la especie humana, son las que en plena posesión de sus facultades mentales y en estado de bonanza, deciden suicidarse y lo hacen.
Sí. No decidimos nacer. Nos nacen. Nosotros utilizamos "Nací...", pero no, chaval, tú no naciste, te nacieron. Así es que, si de verdad quieres coger alguna rienda,pégate un tiro.
Te sueltan a esto que llaman vida, con una capacidad de raciocinio y duda cuya idiosincrasia (me refiero a la de la capacidad) viene dirigida por una naturaleza perversa y cruel que se te clava hasta el tuétano de cada uno de los huesos y huesecillos del cuerpo. Una capacidad de raciocinio que alberga el virus de la infelicidad. Cuanto más raciocinio tengas, más infeliz vas a ser. No se trata de tener una inteligencia puramente (esto es, solamente) analítica, sino una inteligencia interrelacional, esto es, que pone en comunicación, combina y saca conclusiones, de todas y cada una de las áreas del cerebro.
Un hombre "triunfador" pongamos por caso, un locutor de radio de mucho renombre muy bien relacionado y que gane mucho dinero y que todo eso lo haya conseguido gracias a una inteligencia analítica, no es una persona que posea la mayor capacidad de raciocinio, porque se fabrica una burbuja profiláctica, que deja vírgenes a ciertas partes neuronales que rigen por ejemplo, su sistema límbico. No es que sea una persona inteligentísima, es que deja una parte de su cerebro sin gastar buscando su situación de confort. Esto lo hacen muy bien los avestruces.
 Muchas veces se confunde la inteligencia con la cobardía y en demasiadas ocasiones, se tilda a la excelencia raciocínica con el atolondramiento, la imprudencia y la ignorancia. El drama es que los que sobreviven son los que se suelen reproducir, y así se va fijando en la especie una merma en la capacidad de raciocinio.
El Homo sapiens es un creador de clichés por excelencia. Un ponedor de etiquetas adjetivantes de los seres. Pero no con un estilo a lo Josep Pla, que fue un adjetivador excelso, sino a lo nazi, que fueron unos etiquetadores perversos y rudos.
El Homo sapiens es una especie gremial. Pero no de gremios a lo grande, expansivos y acogedores; sino de gremios pequeñitos, mezquinos, sin ventilar y llenos de podredumbre. Un ejemplo son las chupipandis (tú sí, tú no, a este sí le ajunto a esta otra no) y los nacionalismos. Ambos modelos de agrupamiento provocan la endogamia y la deficiencia mental de la especie, o sea, la merma de la capacidad de raciocinio.
El Homo sapiens es una especie absurda, donde algunos de sus miembros más de bien pueden decir gilipolleces del tipo de que las mujeres de derechas están más buenas que las de izquierdas, o peor, que las mujeres no tienen capacidades artísticas, solo por el hecho de ser mujeres, ojo. Que mujeres sin capacidades artísticas, haberlas habralas, pero no por el hecho intrínseco de ser mujeres, coño.
El Homo sapiens es un excelso cabrón. Mamá Gaia debió abortarlo en su día para no verse ahora víctima de parricidio.
Y ahora cuando tengáis que pagar un 10% de un tratamiento citostático (que no tenéis ni puta idea de lo que puede valer), sus vais a cagar, cabrones.
¡Y que viva la Merckel, oyes!
(A la próxima ya irá poema, palabra; porque rezumo toda yo de lirismo, delirio y sensibilidad)


9 comentarios:

  1. Pues si a todo lo que dices le añades la última sádica putada del Rajoy que deja las pensiones sin poder revalorizarse, te cagarías como yo lo hago en todo lo que se menea, imagínate lo que se van a depreciar las pensiones en unos años si no se revalorizan como se hace ahora, la miseria de los pobres viejos está asegurada, que hijos de la gran puta coño, y encima nos lo cuentan riendose de nosotros mintiendo una vez mas!!!
    Besos y salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pero nosotros no les creemos Genin, nosotros no les creemos.
      Salud, suicidio social y besos.

      Eliminar
  2. Qué bien escribes. Me encanta leerte aunque sean cosas vomitivas. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja: el arte de la emesis.
      Entiéndelo, son ya muchas las horas de vuelo por cielos de angustia.

      Eliminar
  3. ¿Cadera real?, me vas a volver loca, jajaja.
    Yo lo del etiquetado lo llevo muy mal, Gata, pero igual soy nazi...a saber.
    Bicos.

    ResponderEliminar
  4. Nein, nein, du bist nicht eine nazi.
    ¡Esa iba pa ti!, "Cadera real" y me he dicho "esa especialmente pa mi Blue"
    Es que tú lo pillas todo, azulona.
    Besuchones!!

    ResponderEliminar
  5. A ver, a mí no me gustan las etiquetas, pero las otras, las tuyas sí, jajaja.

    Boas noites, Gata.

    ResponderEliminar
  6. ¡Hola! Una visita de cortesía. . Y esto que se que me eres muy sensible para los animaliños de cuatro patas. ¡ay! si solo bastara encender una vela.

    http://www.animalcenter.org/events/remember-me-thursday/index.aspx

    ResponderEliminar
  7. http://blogs.elpais.com/emperrados/2013/09/145000-motivos-para-encender-hoy-una-vela-por-ellos.html

    Mejor así, creo. Y sino usted perdone

    ResponderEliminar