Las personas más libres y más dignas pertenecientes a la especie humana, son
las que en plena posesión de sus facultades mentales y en estado de bonanza,
deciden suicidarse y lo hacen.
Sí. No decidimos nacer. Nos nacen. Nosotros utilizamos "Nací...",
pero no, chaval, tú no naciste, te nacieron. Así es que, si de verdad quieres coger alguna rienda,pégate un tiro.
Te sueltan a esto que llaman vida, con una capacidad de raciocinio y duda
cuya idiosincrasia (me refiero a la de la capacidad) viene dirigida por una
naturaleza perversa y cruel que se te clava hasta el tuétano de cada uno de los
huesos y huesecillos del cuerpo. Una capacidad de raciocinio que alberga el
virus de la infelicidad. Cuanto más raciocinio tengas, más infeliz vas a ser.
No se trata de tener una inteligencia puramente (esto es, solamente) analítica,
sino una inteligencia interrelacional, esto es, que pone en comunicación,
combina y saca conclusiones, de todas y cada una de las áreas del cerebro.
Un hombre "triunfador" pongamos por caso, un locutor de radio de
mucho renombre muy bien relacionado y que gane mucho dinero y que todo eso lo
haya conseguido gracias a una inteligencia analítica, no es una persona que
posea la mayor capacidad de raciocinio, porque se fabrica una burbuja profiláctica,
que deja vírgenes a ciertas partes neuronales que rigen por ejemplo, su sistema
límbico. No es que sea una persona inteligentísima, es que deja una parte de su
cerebro sin gastar buscando su situación de confort. Esto lo hacen muy bien los
avestruces.
Muchas veces se confunde la
inteligencia con la cobardía y en demasiadas ocasiones, se tilda a la
excelencia raciocínica con el atolondramiento, la imprudencia y la ignorancia.
El drama es que los que sobreviven son los que se suelen reproducir, y así se
va fijando en la especie una merma en la capacidad de raciocinio.
El Homo sapiens es un creador de clichés
por excelencia. Un ponedor de etiquetas adjetivantes de los seres. Pero no con
un estilo a lo Josep Pla, que fue un adjetivador excelso, sino a lo nazi, que
fueron unos etiquetadores perversos y rudos.
El Homo sapiens es una especie
gremial. Pero no de gremios a lo grande, expansivos y acogedores; sino de
gremios pequeñitos, mezquinos, sin ventilar y llenos de podredumbre. Un ejemplo
son las chupipandis (tú sí, tú no, a este sí le ajunto a esta otra no) y los
nacionalismos. Ambos modelos de agrupamiento provocan la endogamia y la
deficiencia mental de la especie, o sea, la merma de la capacidad de
raciocinio.
El Homo sapiens es una especie
absurda, donde algunos de sus miembros más de bien pueden decir gilipolleces
del tipo de que las mujeres de derechas están más buenas que las de izquierdas,
o peor, que las mujeres no tienen capacidades artísticas, solo por el hecho de
ser mujeres, ojo. Que mujeres sin capacidades artísticas, haberlas habralas,
pero no por el hecho intrínseco de ser mujeres, coño.
El Homo sapiens es un excelso
cabrón. Mamá Gaia debió abortarlo en su día para no verse ahora víctima de
parricidio.
Y ahora cuando tengáis que pagar un 10% de un tratamiento citostático (que no tenéis ni puta idea de lo que puede valer), sus
vais a cagar, cabrones.
¡Y que viva la Merckel, oyes!
(A la próxima ya irá poema, palabra; porque rezumo toda yo de lirismo, delirio y sensibilidad)
Fascistas (Un cuento de verano)
Hace 4 semanas

Pues si a todo lo que dices le añades la última sádica putada del Rajoy que deja las pensiones sin poder revalorizarse, te cagarías como yo lo hago en todo lo que se menea, imagínate lo que se van a depreciar las pensiones en unos años si no se revalorizan como se hace ahora, la miseria de los pobres viejos está asegurada, que hijos de la gran puta coño, y encima nos lo cuentan riendose de nosotros mintiendo una vez mas!!!
ResponderEliminarBesos y salud
Pero nosotros no les creemos Genin, nosotros no les creemos.
EliminarSalud, suicidio social y besos.
Qué bien escribes. Me encanta leerte aunque sean cosas vomitivas. Besos
ResponderEliminarJajaja: el arte de la emesis.
EliminarEntiéndelo, son ya muchas las horas de vuelo por cielos de angustia.
¿Cadera real?, me vas a volver loca, jajaja.
ResponderEliminarYo lo del etiquetado lo llevo muy mal, Gata, pero igual soy nazi...a saber.
Bicos.
Nein, nein, du bist nicht eine nazi.
ResponderEliminar¡Esa iba pa ti!, "Cadera real" y me he dicho "esa especialmente pa mi Blue"
Es que tú lo pillas todo, azulona.
Besuchones!!
A ver, a mí no me gustan las etiquetas, pero las otras, las tuyas sí, jajaja.
ResponderEliminarBoas noites, Gata.
¡Hola! Una visita de cortesía. . Y esto que se que me eres muy sensible para los animaliños de cuatro patas. ¡ay! si solo bastara encender una vela.
ResponderEliminarhttp://www.animalcenter.org/events/remember-me-thursday/index.aspx
http://blogs.elpais.com/emperrados/2013/09/145000-motivos-para-encender-hoy-una-vela-por-ellos.html
ResponderEliminarMejor así, creo. Y sino usted perdone