Esta mañana, detrás de la lavadora, ha aparecido muerta Josefina.
Me extrañó no encontrarla el viernes cuando llegué, y la estuve buscando
ayer sábado errante por todo el patio, inmenso sin ella, llamándola, haciendo ruido con el grano de la comida, pero no apareció. Sabía que algo
pasaba puesto que mi sobrino llevaba toda la semana informándome con reportaje gráfico
incluido, de la presencia de un palomo de competición que se había instalado en
el jardín, y de que los petardos la estaban espantando.
Pero ayer no estaba muerta detrás de la lavadora, y esta mañana sí. Quiero
pensar que desde alguna parte escondida ella me veía, y quiero pensar que me estaba esperando para verme una última vez, y al final ha bajado o salido para morir de noche, cuando yo ya no podía verla a ella viva, castigando así lo que, quiero pensar, habrá percibido como un abandono al que involuntariamente he tendio que someterla debido a mi destierro.
Cuando he cogido su cuerpo ya frío, he dudado durante un momento si ponerme
guantes, como hizo el médico de urgencias cuando vino a ver a mi padre, pero me he sentido mal al pensarlo y he
exclamado en voz alta que yo no me pongo guantes para tocar a los míos, y la he
cogido a pelo. He revisado su cuerpo buscando quizá alguna herida, pero ninguna
tenía excepto, quiero pensar, la de mi ausencia de tantos días.
Está enterrada a los pies de la acacia:
“Ha sido un placer cobijarte, cuidar de ti, alimentarte y poder disfrutar de
tu arisca compañía.
Que la tierra te sea leve preciosa mía.”
Y de este modo prosiguen mis luctuosos días.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Sinceramente, a mi las ratas con plumas no me gustan nada, pero debo confesarte, también sinceramente, que casi suelto una lagrimita, y me dolió la garganta al leerte...
ResponderEliminarLo siento... :(
Besos y salud
Rata con plumas, rata con plumas... Mi Josefina era emperatriz.
EliminarSalud y besos.
Los animalitos, esos que parece que nos quieren en silencio, también duelen.
ResponderEliminarBicos, Gata.
Mucho, Blue,duelen mucho. Y ya ves ésta, que apareció por allí y allí que se quedó. Más arisca que su puta madre, pero estoica a más no poder, se hizo el ama.
EliminarBesos.
Se la recuerda y se la echa de menos en el Chop Suey.
ResponderEliminarUn abrazo
Bueno, no tanto viejecita, no tanto.
EliminarEl otro dia me acordé de ti, ya no vuelco los huevos directamente a la sartén, los echo en un bol para que no se me rompan. :)
Gracias por la visita.
Un abrazo.
Qué pena, Gati.
ResponderEliminarUn beso.
Sí, Josefina era un símbolo, un estandarte, la república guiando al pueblo.
EliminarBesos.
Que pena me diò. Tendrás que poner otra "Josefina" en tu vida y así pasa mejor la pena.Un beso.
ResponderEliminarLa espero como agüita de mayo. Mi patio siempre está expectante y dispuesto.
EliminarUn abrazo, Fiorella.