Fases lunares



lunes, 29 de octubre de 2012

CORIN TELLADO'S COUGAR


Cuando el hombre de mi vida nació, a mí ya hacía un año que me había bajado la regla.
Ahora puede que solo me quede un año para perderla.
El día que Ángel anunció a sus padres que tenía novia, que estaba muy enamorado y que se sentía con la fuerza de una manada de bisontes en plena emigración, a ellos ambos se les hinchó el corazón de alegría y de esperanza. Su Ángel siempre había sido un chico muy tímido, muy honrado, muy servicial, y muy familiar.
Sus padres temían siempre que alguien pudiera aprovecharse de él y lastimarle, pues piensan que en el mundo lo que abunda es la gente innoble y desaprensiva, y no los honestos de corazón como Ángel.
Ángel jamás les dio ningún disgusto, más bien al contrario, terminó sus estudios de ingeniería química con grado y  con muy buen expediente. Era deportista amateur en la disciplina de voleibol, constituyendo un estandarte para el equipo local donde era querido y admirado por igual durante los 15 años que duró su andadura.
Muchas chicas iban detrás de Ángel, porque él es guapo, listo y bueno. Pero la ausencia total de frivolidad por su parte, un elevado sentido del romanticismo más extremo y su apabullante inseguridad en todo lo referente al sexo, hizo que Ángel no se dejara atrapar ni seducir por ninguna de las niñas que tanto y tan bien se arreglaban para acudir ante su presencia a cualquier partido, reunión, fiesta, o dondequiera que él se prodigara.


A nosotros nos unió el INEM.
El día de la selección a la que fuimos convocados para realizar un curso, no reparé en él (más tarde él me diría que él en mí sí), pero el segundo día de clase, en el primer intermedio, tras haberme estado observando mientras hablaba por mi móvil un tanto alejada del grupo, y ante la cara de circunstancia que al parecer yo mostraba al colgar, cuando pasé por su lado para volver a clase me acarició con un “¿todo bien?” por sorpresa y a traición; y yo (ahora viene un hecho cuya descripción podría ser el título de un bolero que bien merecería esta historia) clavé mis ojos en sus ojazos negros, y desde entonces que viven allí. De hecho, todo esto lo escribo en braille.
-“Es una chica que conocí en el curso del INEM”. Los detalles sobre la personalidad de ella son expuestos con el mismo cuidado y orgullo que un vendedor de sedas pone a la hora de mostrar su mercancía.
Y su edad es dejada caer como este mismo mercader dejaría caer una moneda en la mano insignificante de un niño recadero, sin mirarle, en un gesto apenas perceptible mientras mantiene fija la mirada en el cliente.
Pero sus padres sí lo perciben, y acaba de helárseles la esperanza y la alegría en sus sendos corazones convertidos ahora en dos cubiteras de colores. Rosa la de ella, azul la de él.

Ángel  mantiene su boca pegada a mi oreja para contármelo, mientras me abre la blusa para sacarme las tetas; yo aprieto todo lo que puedo mi culo contra su bragueta.
Nos gusta follar on the rocks.
“¿Todo bien?”

(NOTA: Yo tengo un picahielos. Me lo compré presintiendo la imperante necesidad.)

9 comentarios:

  1. Bravo, bravo, bravo. Que Vds, lo follen bien. Y a sus padres que les den. El picahielos ¿para qué?
    Un beso gatuno.

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    1. Buf, Marcela, es que se me olvidó poner en la introducción que los padres querrían nietos... No sé es que soy muy impaciente y casco las cosas como salen, muy poco trabajadas, y por eso. Debí pegarle unas cuentas vueltas, pero es que soy lo peor para eso, lo peor. Llevo tanto tiempo en dique seco, que cuando parece que me salen varias frases las cuelgo, y así me va.
      (NOTA: De lo escrito, cualquier parecido con la realidad, es pura fantasía)
      Besos Leonarda, voy a ver qué te cuentas que veo que hay novedades.

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  2. Lo del picahielos es un peligro, pero follar on the rocks, es la releche de rico, claro que, pensandolo bien, siempre te hará falta el picahielos...
    Besos y salud

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    1. Exacto, exacto Genin, lo has pillado de maravilla, eso es lo que quería yo poner, pero es que tampoco lo había entendido. Menos mal que estás tú ahí al quite.
      "Ponga un picahielos en su vida"
      Salud y besos.

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  3. A mí me gusta todo, Ángel y la historia, pero los ojos siempre se me van a las etiquetas, jajaja, deberían ser de neón. Y como todos preguntan, yo también ¿que es un peuquito?, es que dejas cabos sueltos y tenemos que cerrar la historia como sea.
    Bicos.

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    1. :D Esto son peuquitos: http://latiendadelbebe.com/117-63-large/peuco-doble.jpg
      Cuando pongo las etiquetas, es a ti a quien tengo siempre presente. Que lo sepas.
      Besuchones, azulona.

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  4. Gata, no te cuento porque ya lo sufres el lío que me monto con la rapidez con la que le doy al enter. Entre otras cosas decidi hacer si pasar el limpia textos porque ni quería fijarlos ni darles esplendor. Así que perpetro blogs. Y te diré que si quiero, puedo. Pero no quiero. Me gusta la escritura a vuela tecla y con decición. No me sirven los blogs más que para encontarme con gente maravillosamente neurótica, o cordialmente gallegas y para soltar un poco de adrenalina.
    Lo de Helsinki lo conté porque es un proyecto divino pero allí hace un frío que pela, estoy mucho más decidida a que sea en Galicia o Portugal, así que se admiten solucitudes de ingreso. Y va muy en serio mi proyecto.
    Un abrazo picahielos.

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    1. Gracias Marcela. A mí también me gusta la escritura a vuelta de tecla y con decisión, pero la de otros. A mí me gustaría poder contar las cosas como las pienso, pero no me vienen, o cuando me pongo a ello, ya se me ha ido el hilo. Pero bueno, ahí estamos, aquí seguimos; siempre tenemos épocas, supongo.
      En mi caso, prefiero no plantearme para qué me sirve el blog. De repente me vi con él, y bueno, es como tener un gato, ya forma parte de mi vida, para bien o para mal.
      Lo del falansteiro (ya no me acuerdo si se decía así) en Portugal también estaría bien, la gente es encantadora. Yo, si no m ehago maravillosamente rica antes, tendré que esperar unos 25 años para poder retirarme... Pero también hablo en serio, no creo que deba acabar mis días en este pueblo. Creo que en mi historia genética, llevo escrita cierta predisposición a la emigración, y, para cerrar el círculo de mi vida, creo sinceramente que el sitio es Galicia (o bueno, Portugal). Así es que, te envío relleno el impreso de preinscripción.
      Besos, Leonarda.

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  5. Gata...¿qué pueblo? Bueno, si te quedan 25 años para jubilarte tienes mucho tiempo por delante. Así que puede que cómo yo no estaré te quedes con mi plaza. Un beso

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