Fases lunares



jueves, 14 de febrero de 2013

PARAULES D'AMOR


En el mundo hay palabras.
Palabras dulces, suaves, agradables, deleitables, placenteras, tiernas, bonitas, bellas, hermosas, afables, lindas, bondadosas, apacibles, indulgentes, complacientes, melodiosas… Palabras agrias, ácidas, acres, feas, ásperas, adefesias, acerbas, desapacibles, estridentes, destempladas, horribles, atroces, monstruosas, groseras, ruidosas… Palabras inteligentes, sabias, doctas, instruidas, entendidas, ingeniosas, talentosas, sagaces, listas, perspicaces, despiertas… Palabras tontas, bobas, simples, desatinadas, imbéciles, necias, mentecatas, zopencas, disparatadas, ignorantes… Palabras frías, indiferentes, desafectadas, desapegadas, tranquilas, impávidas, impasibles, imperturbables, heladas… Palabras cálidas, calurosas, calientes, agostadoras, ardientes, abrasadoras, tórridas…. Palabras fuertes, sólidas, duras, resistentes, robustas, vigorosas, recias, enérgicas, firmes, animosas… Palabras débiles, endebles, frágiles, debilitadas, enclenques, raquíticas, decaídas, enfermizas, apagadas, flojas… Palabras cuerdas, prudentes, juiciosas, reflexivas, discretas,  maduras, sesudas, sensatas… Palabras locas, temerarias, vesánicas, dementes, idas, perturbadas, alienadas, enajenadas, maniáticas, chifladas, chaladas, tocadas, orates… 

Y luego ya vienen las palabras de amor. 
Cuyo máximo exponente viene representado por las que le dedicó un viejo de aquí del lugar a su hijo, un día que se lo sentó delante dispuesto a decirle lo más importante que un padre podría decirle a un hijo para enseñarle a ser de bien y desenvolverse en la vida. 
Lo sentó en una silla, se sentó él delante en otra a una distancia prudencial ni demasiado confidente, ni demasiado severa, con las piernas separadas, las manos apoyadas en cada una de sus rodillas, el cuerpo un poco inclinado hacia delante y clavándole la mirada le dijo así:

“En el mon hi ha:
- Hòmens
- Homenets
- Monicacos i
- Cairetes de cagar.

Veges a vore què ès el que tú vols ser en aquesta vida, fill”




8 comentarios:

  1. Sabemos lo que el niño escogiera ser, pero lo que no sabremos nunca es que clase de hombre llegó a ser...
    La primera parte de tu entrada me llevo a pensar en Mina cantando su estribillo, "Parole, parole, parole, parole parole soltanto parole, parole tra noi"

    Y el video ha sido el broche de oro...
    Gracias guapa por hacerme disfrutar...
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  2. Pocas palabras que dicen mucho, el hijo, seguramente, se habrá ido a jugar por ahí aliviado de que no le diera un largo sermón sobre la vida y no llegar a tiempo a sus juegos. Un beso

    ResponderEliminar
  3. Gracias a ti siempre, Genin. Esa canción de Mina me vuelve loca; yo ya la enlace en una de mis porimeras entradas, cantada a dueto con Celentano, que, por si no lo sabes, es mi ídolo. De hecho el día que él falte sí será el fin del mundo. Aquí el recuerdo (vaya, ¡cuánto ha llovido! es gracioso releer el pasado) Parole, parole

    -----------------------------------------------
    Hola Fiorella!, ¿Por qué os habéis imaginado los dos que el hijo era un niño? ¡¡El hijo ya era un hombre!! Eso se lo djo cuando iba a salir al baile por primera vez!! Jajajaja.
    Un beso transoceánico, querida.

    ResponderEliminar
  4. ¿Y qué me dices de los padres que hablan sin decir nada?
    Dime qué son cairetes, anda, jaja.
    En galego serían:
    Homes
    Homiños
    Monicreques
    ...¿?

    Bicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. (Cadira (caira) = silla; Cadiretes (cairetes)= sillitas. Cairetes de cagar = sillitas de cagar)

      caireta de cagar

      ¡Hola reina!

      Eliminar
  5. Jajajaja, no me imaginaba eso.
    Pues cadeiriñas de cagar, jaja.
    ;-)

    ResponderEliminar
  6. Habría que redefinir lo que significa ser un hombre, algunos confunden todas esas categorías...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Redefine, Jordim, redefine...
      (Yo tengo clarísimo lo que NO es un hombre. Y el monicaco que inspiró esta entrada, no lo es)
      Beso.

      Eliminar