Desbocada y
presa del pánico. Se golpean mis patas con cada obstáculo que encuentro, sin
verlo, en mi camino. Que no es en verdad camino, sino lo que tengo por delante.
O por detrás. O a izquierda. O a derecha. O donde coño encuentre salida. Cualquier
zona por donde escapar.
Galopo y
galopo, me estrello y me estrello pero sigo sin saber hacia dónde. Siento la
presión de mi sangre bombeando en mi carne y no encuentro aire. Mi lomo arde. Todo y nada
me duele.
A penas ya
logro recordar el momento que perdí a mi familia. Corría junto a mis hermanas y
ya nada sé de ellas.
No puedo más. Huelo la muerte aun sin poder respirar.
Estoy atrapada. Y sola. Y resignada.
Estoy atrapada. Y sola. Y resignada.
Las piedras
queman. Esta valla también.
El monte
convertido en patíbulo.
“He aquí la
cierva del Señor, hágase en mí según Tu palabra”
La cierva
Tan devastador fue el incendio.
Tengo la casa llena de ceniza. La cierva

El fuego quema, sí, pero si quieres algo de lluvia avisa. Tenemos de todo.
ResponderEliminar;-)
Bicos e bona nit.
Tranquilidad absoluta, reina.
EliminarDurante por lo menos, por lo menos... 10 segundos.
Bicos.
Me crucé con la cierva y le dije que me siguiera pero pensó mal, creo que pensó que yo era machista...
ResponderEliminarBesos y salud
Tú sabrás qué has querido decir con eso, Genin, porque yo no lo pillo ni "patrás".
EliminarA mí lo que de verdad me interesa es que escuches el enlace musical. Lo demás lo pongo pa adornar.