Fases lunares



martes, 3 de mayo de 2011

Corte de mangas de la apestada



Hay gente muy imbécil por el mundo.
Y cuando digo "imbécil" quiero hacer referencia a lo mala persona que es. Gente mala persona, cuya doctrina principal de comportamiento es la de "calumnia que algo quedará". Pero encima sin saber, ni conocer al personal. Son esas personas que se pasan la vida criticando sin ton ni son a todo el mundo y echándole mierda encima porque sí, porque les rota, porque tienen muchos problemas personales, el principal de ellos que no admiten que son mediocres, y consideran que deberían estar en los altares de la fama y el reconocimiento y claro, se tiran al degüello al primer desgraciado o desgraciada que se les cruza por el camino, porque para esas personas, cualquier otra es una amenaza. No vaya a ser más alta, o más guapa, o más lista.

Resultó que hace unos 11-12 años, la fecha exacta no la recuerdo, yo tuve la inmensa suerte y fortuna de caer al lado del Dr. Bernat Soria en una comida.




Entonces era eso: doctor, y por su condición de doctor y no de investigador ni de ninguna otra cosa fue que coincidimos.
Una compañera (y ahora una de mis mejores amigas) y yo buscábamos un sitio donde poner nuestras posaderas en alguna de las mesas de la comida de un evento.
Viéndonos pasar al lado de la mesa, y siendo que en la suya quedaban dos sitios libres, el propio Soria, nos llamó y nos hizo volver "¿Buscáis sitio?; y nosotras, bueno, sí...Ibamos a ver más hacia dentro... Bueno, nosotros estamos buscando dos personas más para nuestra mesa, sentaos por favor" Fue así de cordial y de elegante. Yo caí entre el Dr. Soria y el Dr. Puig (buenorro a más no poder) que iba acompañado de su hija. Mi compañera quedó al lado de la hija de Puig y de un doctor de Madrid cuyo nombre no recuerdo y que iba acompañado de su mujer, al igual que Soria, cuya mujer es tocaya mía.
Entonces Soria no era todavía ministro de sanidad, ni se le pasaba por la cabeza seguramente, aunque estaba muy cabreado porque no le dejaban investigar con las células madre aquí en España.
La velada fue absolutamente agradable. Soria fue un tipo brillante, gracioso, afable y si tengo que elegir un único adjetivo: entrañable.
En aquella comida salieron muchos temas, pero el rey de la mesa fue, con diferencia, el Dr. Soria.
Recuerdo con mucho cariño un tema sobre electrones que intentaba explicarnos, mientras su mujer asentía con la cabeza con una sonrisa que le cruzaba toda la cara. Soria dijo algo así como "los electrones que forman tu cuerpo hace un instante estaban en China". Realmente explicó muchas más cosas, pero de esto hace ya bastante tiempo, y me vino el otro día a la cabeza leyendo los comentarios de un anónimo (casi nunca ponen dónde encontrarles, no vaya a ser que se les llene la casa de indeseables; aunque seguramente es porque no entra ni Dios a leer sus vómitos y esas personas no tienen agallas suficientes para soportar la declarada indiferencia de los demás; y por eso tienen que escribir sus parrafadas en blogs ajenos, donde lo hacen amparados bajo la tolerancia que da la supuesta amistad del propietario del blog (la confianza, que es un asco) sobre no se qué chorrada de cálculo de probalidades de conocer no se qué de física (era infumable; ya digo que sueltan esas parrafadas en casa ajena a ver si así alguien se desmaya de leer tanta sabiduría) y va y (gilipollas de mí) se me ocurre comentar esa frase de Soria (que con tanto cariño recuerdo) porque me dio la sensación de que tenía algo que ver con el tema, que hacía muchos años que ya lo dijo y que el infumable pretendía colgarse medallas o patentar la rueda. Bueno: me cayó la del pulpo. Que si me había burlado de Soria, que como se notaba que él no podía defenderse, que si no le conocía de nada, y que mira tú por dónde ahí hay una que había trabajado con él! (y qué coño hace en ese blog de parados en lugar de dedicarse a asuntos más relevantes, me preguntaba yo) que si patatín, que si patatán. Yo es que flipaba. Y lo más sangrante del tema es que a estos individuillos/illas, siempre les sale el coro de hienas para reírles las gracias. Y ya da igual cuál haya sido la movida o cómo haya sido la cosa; da igual qué haya pasado o qué hayas dicho; de repente nadie sabe leer. El caso es que ya está todo dicho, te cuelgan el sambenito, aunque no sabes muy bien cuál es ni de que va, y date por jodida. Percibes una especie de desprecio o de que te hacen el vacío y piensas: Qué gilipollas que son. Pero qué engreídos, qué poseedores de la verdad, qué etiquetadores y sobre todo qué clasistas de mierda, que si de clase se tratase se quedaban más de la mitad fuera. ¿Y qué necesidad tengo yo de dedicarle tiempo y esfuerzos a estos imbéciles que de nada conozco y de nada me conocen?. La verdad es que habría que hacer algún estudio sociológico (huy, la lista del blog ése mismo; seguro que si le preguntas, ya lo tiene hecho), sobre los cabreos y odios viscerales que coge la peña a nicks desconocidos en foros de internet.
Pero es lo que hay. Generación de mimados, que hasta a morirse habrá que enseñarles (hablando de odios)

Qué de a gustito acabo de quedarme.

PD: A Bernat Soria, ya le volví a ver bastante más tarde en otras ocasiones como ponente en algunos congresos de medicina; nunca le volví a saludar; hacía demasiado de esa comida y aunque para mí fue importante y siempre la recordaré, yo entiendo, intentando poner a cada uno de nosotros (a él y a mí) con nuestras circunstancias en cada lado de la balanza que ésta no quedaría equilibrada ni de casualidad, así que me quedé viendo los toros desde la barrera y sin pretender lo impretendible (para que luego me vengan con leccioncitas de moral).
Por lo demás añado que es un excelente orador y que incluso encima de un estrado no puede disimular la admiración que siente por su mujer y sus hijas.

Y ahora voy a hacer cosas de provecho:

4 comentarios:

  1. Querida mia, como suele decirse, a palabras necias, oidos sordos. Como bien dices, hay muchos eruditos sueltos por el mundo, que no tienen ni puta idea de lo que hablan, ya lo dijo lao tse en el tao te king "Quienes discuten no son buenos. Quienes saben no aprenden. Quienes aprenden no saben. El sabio nunca trata de almacenar las cosas. Más hace por los otros, más posee. Más otorga a los otros, más grande es su abundancia."

    ResponderEliminar
  2. Hay gente que no quiere saber por curiosidad, sino para luego escupir a los demás a la cara su supuesta sabiduría. De hecho no hay que ir muy lejos, seguro que más de la mitad de la gente que pasa por la universidad es para poder contarlo...

    Lo que importa es el gato, o gata, que pasa perfectamente por beato.

    ResponderEliminar
  3. Pues la frase me encanta y me parece incluso poética. Y que suerte cuando te sientas en una mesa en la que te espera una conversación agradable. Ese es un placer de los grandes.
    Esa gata está a punto de caramelo. Un par de días más, que se acostumbre a la pañoleta y ...¡zas!...¡la foto!....
    Biquiños.

    ResponderEliminar
  4. Marikosan,el Tao Te King, me parece un libro (bueno, doctrina...) complicadísimo. He vuelto a releerlo de cabo a rabo (la versión que tengo yo, que es un poco de chicha y nabo Edicomunicación es la editorial; na, es un librillo y además la traducción es desde el inglés no desde el chino) y me sigue pareciendo muy complicado de entender. También es verdad que no he releído el comentario del principio, donde explica toda la filosofía, pero para eso no tengo ahora el cuerpo. En mi versión donde he localizado el pasaje que me indicas (es el último capítulo de la 2ªparte, el LXXXI), lo pone así:
    "Las palabras que son verdad no son bellas.
    Las palabras que son bellas no son verdad.
    Quien es inteligente no discute.
    Quien discute no es inteligente.
    Quien es sabio no es erudito.
    Quien es erudito no es sabio.
    El sabio no acumula posesiones.
    Cuanto más hace por los demás, más tiene.
    Cuanto más da a los demás, más posee.
    El Tao del cielo, consiste en favorecer, y no perjudicar.
    El Tao del sabio siempre obra* sin luchar."
    (*Sin embargo se pasa el libro diciendo que el sabio no obra. Es que me resulta muy difícil de seguir, en serio)

    La verdad: me siento como una mierda. Voy a cambiar pronto de entrada.
    Un beso muy fuerte.
    -----------------------------------------------
    Jordim, yo pasé por la universidad, y tengo una tía (política; mi tío es él, ella se casó con él), cuya hermana me torturó psicológicamente en parvulitos (fue mi ¿maestra? de párvulos) que siempre que puede me suelta a la cara "pasaste por la universidad, pero la universidad no pasó por ti", creyéndose originalísima con la frasecita que está más manida que yo que sé.Y a mí me entran unas ganas de soltarle "por culpa de la psicópata de tu hermana, que me marcó para toda la vida"; pero nunca se lo he dicho; y ahora que he leído eso de que "quien es inteligente no discute" menos. :D
    Y sí, eso Lao Tsé no lo sabía: lo que importa es el gato. (Cari, llaguitas en la boca tengo de repetir que todos los gatos en cuyo manto puedan distinguirse tres colores, son hembras. Así pues, ésta es gata, como yo)
    Muac,
    ------------------------------------------------
    Blue, ¿a que sí que es bonita la frase? Bueno según el Lao éste, "las palabras que son bellas no son verdad"... Bueno, ¿y qué?, pero son bellas y a nosotras nos sobra.
    Pedazo de arañazo que llevo marcado en mi muslo izquierdo. Y me lo merezco: mi gata no quiere que le ponga el pañuelo de pirata, así es que desisto.
    Bicos, bicos, bicos.

    ResponderEliminar