“El conductor del taxi al que subió tras salir del hotel comenzó a contarle una historia. Galip le escuchaba tolerante porque había comprendido que uno sólo puede ser él mismo contando historias” El libro negro ORHAN PAMUK
La historia mía es breve (Mimí dixit en La Bhoême de Puccini); no porque nada a penas me haya acontecido, sino porque me encuentro cansada y lo haré corto.
Una vez me vi de repente encima de una pequeña embarcación que salía de la isla de Vancouver hacia el Pacífico abierto, en busca de alguna ballena que quedase rezagada de la migración que había terminado a penas unas semanas antes.
La sensación de hallarte encima del casco de proa, sola, con solamente ese agua plateada delante mirases donde mirases, un aire diferente a cualquier otro aire que hubieses respirado, esa luz como grisácea pero hermosa; y esa absoluta sensación de libertad que nunca desde entonces he vuelto a sentir, me hizo obligarme inmediatamente a memorizar aquel momento, porque sabía que tenía que ser capaz de cerrar los ojos y volver a sentirlo cada vez que yo quisiera si seguía viva a partir de entonces. También fui consciente de que, después de ese momento, yo ya podía morir, y deseé que todo el mundo pudiese sentir lo que yo estaba sintiendo en ese instante. Me cargué de una energía que todavía me dura; los días de ahora son consecuencia de la inercia de aquel punto en el discurrir de mi tiempo, lo sé. Recuerdo aquel frío que a mí me pareció tan liberador, y lo siento ahora; lo siento siempre que quiero.
He vuelto a tener la sensación de ya poder morirme más veces; sin ir más lejos, el viernes pasado. Fue al final del área de Violeta “sempre libera” cantada por (apúntese este nombre) Hibla Germava, que provocó que, sin poder evitarlo y con cierta incomodidad (estaba sola en una butaca individual y me veían los de la fila de detrás) unos lagrimones chorreasen por toda mi cara causándome dos borrones de rimel que ríete tú de los de la Minelli en “Cabaret”. Pero la sensación de libertad de aquella escapada Pacífico abierto, sabiendo que delante de ti lo único que podía esperarte era el propio Dios; ésa sensación, nunca he vuelto a tenerla.
Ah! eso es algo que me encanta. Intentar reproducir una sensación anterior. La verdad es que casi lo consigo pero no estoy segura de si me hace bien o si me hace daño. Lo que sé que me gustaría es encontrar palabras para describirla, pero esa batalla ya la doy por perdida, ja, ja. Como la cosa va de ballenas y música te dejo este vídeo que Marcela puso en su blog hace tiempo. A ver si te gusta.
Es precioso Blue; lo conocía porque me lo habían enviado por correo en un archivo, pero hacía mucho que no lo había visto y me ha encantado volver a verlo. Mis gatas se han acercado con las orejitas tiesas; así es que les he dejado de música de fondo más música de ballenas y delfines. Es preferible poder volver a recordar esas sensaciones reviviéndolas, que conseguir describirlas. A veces, opino, debemos intentar ser un poco más egoistas (todavía) y asumir que ciertas cosas, sólo nos pertenecen a nosotros, aunque nos muramos por compartirlas. Nadie nos asegura que en el momento de morir, vayamos a estar acompañados, así es que... Más besos para ti.
Vaya Gata!! eso si son sensaciones y lo demás tonterias, a mi me apso eso una vez, en la montaña del Marbore, en Pirineos, fue una sensación muy bonita, de inmensidad, que muchas veces recuerdo
El pico de Marboré, nunca he estado allí; me encantaría estar. Los Pirineos siempre son garantía de sensaciones hiperenergetizantes y liberadoras. Este verano, si dios quiere, estaré en los pirineos franceses. Sí, las montañas son sitios alucinantes para conseguir momentos memorables. Gracias por pasarte por mi casa Pío. Besets.
Qué pocas veces siento yo ese tipo de cosas.. Quizá cuando llevo mucho tiempo sin escuchar el OK Computer de Radiohead y me lo vuelvo a poner. Como dice un amigo mio, hay que tirarse al arte.
Vaya Jordim,has hecho que busque ese álbum (resulta que era un álbum, no una canción) de Radiohead en el youtube...Me compraré algo para llevarlo en el coche. Lo confieso: no tengo nada de Radiohead; pero vaya, es un defecto solucionable. Saludos, gracias por pasarte.
¡Qué gran suerte tienes!!!!! pero qué suerte!!!! cerrar de nuevo los ojos y sentir las sensaciones que se fueron. Sobre todo es importante ser conscientes de que estamos viviendo un momento mágico. Y hacer click. Como dice Pamuk por eso contamos historias. Para poder ser uno mismo.
Pues sí Pilar; es que soy lenta de movimientos y de pensamientos, y quizá por eso, me da tiempo a hacer el "click". Pero la vida está llena de momentos mágicos; no es un tópico, es verdad. Desde que leí eso de Pamuk, me volví más benevolente conmigo y con los demás. Gracias por la visita. Saludos.
No he sentit mai una sensació aixina, com a molt hi ha alguna cançò que em fa reviure la sensació dels dies del final de l'hivern, quan el solja escalfa, i la brisa encara es fresca mmmm. Eixa sensació de calentoreta-fresca és l'únic que es pot asemblar al que tú dius . (no he estat al Pacífic ...)
No Aster, però t'has passejat per dins del llit de la sèquia reial del Xùquer, i això sí que no por dir-ho tothom :D (això també ho porte gravaet en el cor; em creus, ¿veritat?; recorde la llum que feia, la temperatura, la conversa...)
¿Cuánto de personales?
La de la foto no soy exactamente yo; se la he cogido prestada a un amigo (Manolo Cabrera) que me dijo que me cedía los derechos. Le he pedido que me haga una de un gato mojado, pero todavía no me la ha enviado.Dice que si sé lo que corre un gato cuando se moja. Y sí, algo sé de eso...Así es que esperaremos y mientras, nos quedamos con esta deliciosa mona de cara colorada. Es que es muy pudorosa. Como yo.
Ah! eso es algo que me encanta. Intentar reproducir una sensación anterior. La verdad es que casi lo consigo pero no estoy segura de si me hace bien o si me hace daño. Lo que sé que me gustaría es encontrar palabras para describirla, pero esa batalla ya la doy por perdida, ja, ja.
ResponderEliminarComo la cosa va de ballenas y música te dejo este vídeo que Marcela puso en su blog hace tiempo. A ver si te gusta.
Besos.
Es precioso Blue; lo conocía porque me lo habían enviado por correo en un archivo, pero hacía mucho que no lo había visto y me ha encantado volver a verlo. Mis gatas se han acercado con las orejitas tiesas; así es que les he dejado de música de fondo más música de ballenas y delfines.
ResponderEliminarEs preferible poder volver a recordar esas sensaciones reviviéndolas, que conseguir describirlas. A veces, opino, debemos intentar ser un poco más egoistas (todavía) y asumir que ciertas cosas, sólo nos pertenecen a nosotros, aunque nos muramos por compartirlas. Nadie nos asegura que en el momento de morir, vayamos a estar acompañados, así es que...
Más besos para ti.
Vaya Gata!! eso si son sensaciones y lo demás tonterias, a mi me apso eso una vez, en la montaña del Marbore, en Pirineos, fue una sensación muy bonita, de inmensidad, que muchas veces recuerdo
ResponderEliminarBesetsss
El pico de Marboré, nunca he estado allí; me encantaría estar. Los Pirineos siempre son garantía de sensaciones hiperenergetizantes y liberadoras. Este verano, si dios quiere, estaré en los pirineos franceses. Sí, las montañas son sitios alucinantes para conseguir momentos memorables.
ResponderEliminarGracias por pasarte por mi casa Pío.
Besets.
Qué pocas veces siento yo ese tipo de cosas.. Quizá cuando llevo mucho tiempo sin escuchar el OK Computer de Radiohead y me lo vuelvo a poner. Como dice un amigo mio, hay que tirarse al arte.
ResponderEliminarVaya Jordim,has hecho que busque ese álbum (resulta que era un álbum, no una canción) de Radiohead en el youtube...Me compraré algo para llevarlo en el coche. Lo confieso: no tengo nada de Radiohead; pero vaya, es un defecto solucionable.
ResponderEliminarSaludos, gracias por pasarte.
¡Qué gran suerte tienes!!!!! pero qué suerte!!!! cerrar de nuevo los ojos y sentir las sensaciones que se fueron. Sobre todo es importante ser conscientes de que estamos viviendo un momento mágico. Y hacer click.
ResponderEliminarComo dice Pamuk por eso contamos historias. Para poder ser uno mismo.
Pues sí Pilar; es que soy lenta de movimientos y de pensamientos, y quizá por eso, me da tiempo a hacer el "click". Pero la vida está llena de momentos mágicos; no es un tópico, es verdad.
ResponderEliminarDesde que leí eso de Pamuk, me volví más benevolente conmigo y con los demás.
Gracias por la visita.
Saludos.
No he sentit mai una sensació aixina, com a molt hi ha alguna cançò que em fa reviure la sensació dels dies del final de l'hivern, quan el solja escalfa, i la brisa encara es fresca mmmm. Eixa sensació de calentoreta-fresca és l'únic que es pot asemblar al que tú dius . (no he estat al Pacífic ...)
ResponderEliminarNo Aster, però t'has passejat per dins del llit de la sèquia reial del Xùquer, i això sí que no por dir-ho tothom :D (això també ho porte gravaet en el cor; em creus, ¿veritat?; recorde la llum que feia, la temperatura, la conversa...)
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