Es indefectible, por muy elíseos que sean los campos en los que llueve, pasar un nuevo lunes al sol. Un lunes nuevo al viejo Lorenzo de siempre. Es ineludible dentro de un esperado, aunque no se sabe muy bien por quién, orden moral preguntarse por ello, e intentar, una vez más, ponerse a pensar para encontrar la solución. Una solución siempre provisional, claro, como casi todas las soluciones, puesto que el devenir de los acontecimientos, genera nuevas situaciones que te pueden volver a llevar a los lunes al sol, a años a la sombra, y final e inexcusablemente, a la eterna morada. Pero puestos en lo inmediato, y lo inmediato lleva ya cinco años, se está aproximando una situación insostenible por falta de medios económicos. Es un nuevo lunes de prospección y de anhelo de ser el último al sol. Muchos no piensan en ello, pero sin dinero no te puedes comprar ni tan siquiera un mísero tomate.Incluso plantartelos requiere de medios. Por eso habrá gente que los robe, pero yo no me veo –todavía- en esa situación. No me veo sustrayendo género de una gran superficie –mucho menos de una pequeña tiendecita- para comer. Además, a mí no parece que me falte la plata. Mira si me veré apurada que ya digo plata en lugar de dinero, que todos sabemos que no tener plata es muchísimo peor que no tener dinero. Los pobres sin plata son mucho más pobres que los pobres sin dinero. Esto no se sabe muy bien porqué es así, pero es verdad. Y a mí ya me sale la palabra plata. Me veo de a poco soltando el óyeme mi broder. Hoy mismo tuve en mis manos un sujetador que necesito y que costaba veintisiete euros. Veintisiete euros para mí hace cinco años era nada, y sin embargo, hoy he tenido que dejarlo y venirme sin él. Seguiré poniéndome los cochambrosos que tengo por casa y dios quiera que no tenga no digo ya una cita amorosa pues una no puede ser tan desgraciada, sino un accidente por el que tuviera que ser trasladada al hospital y sometida a la humillación de ser contemplada por los responsables sanitarios tan sexys ellos con sus zuequitos, y yo con la ropa interior de la superviviente de Cuando ruge la marabunta. Y es que lo de buscar diariamente ofertas de empleo e inscribirse a ellas si es que las encuentras, no sirve de nada. Ya has llegado a la conclusión de que no podrás volver a ser trabajadora por cuenta ajena porque una parada de cinco años lo mejor que puede hacer para una consultora es morirse, es más, debió haberse muerto hace tres ya; y tampoco puedes montarte nada porque estás más tiesa que la madre de Norman Bates (spoiler). La única salida, a pesar de todas tus habilidades, y tu capacidad para aprender y adaptarte a lo que sea, va y resulta que es ser funcionaria del Estado. Con la de chistes de funcionarios que has contado tú: buenas, póngame un café funcionario, ¿disculpe? ése no sé cómo es, pues ardiendo, que tengo prisa; o el de ¿cómo cuenta hasta diez un funcionario?: uno, dos tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo y rey. Y ahora resulta que los próceres de la sabiduría empresarial, entre unos y otros deciden perder a un efectivo en lo más alto de su rendimiento, y arrojarlo a los brazos de la comodidad. Pues bien, será cuestión de meterse en materia. ¿Que qué materia? pues cualquiera, si es que una es lo que tiene, que vale pa tó.
lunes, 16 de noviembre de 2015
Otro lunes al sol
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jajajaja Genial.
ResponderEliminarMe has recordado un grave accidente que tuve de joven en Cumaná (Venezuela) de regreso de recoger con un coche de uno de los hermanos de los chicos, a unos muchachos que estaban estudiando -esto se hacia comúnmente allí- con sus sillitas de lona en una plaza publica bien alumbrada, ajardinada y fresquita bajo la luz gratuita de los faroles, iba yo a enfilar por donde había venido cuando me sugirieron que regresáramos por el nuevo tramo de autopista que habían inaugurado esa mañana, así lo hice, cuando íbamos a 120 con el vw escarabajo de la época, de repente nos encontramos con un agujero negro en el aire, delante de nosotros que las luces atravesaban pero sin chocar con ningún objeto o señal de tráfico, enseguida estábamos en el aire, golpetazo terrible y el agua que entra a raudales dentro del coche, yo sin conocimiento, me había metido el volante rompiéndome todas las costillas del mundo, una oreja en el suelo -luego me la pegaron y aquí la tengo puesta- y el cuero cabelludo tapándome los ojos vuelto del revés, afortunadamente, a los chicos no les pasó nada y me sacaron. Y todo porque se les había olvidado poner el puente para cruzar el rio por la autopista. Cuando estaba en el quirófano recuperé un instante el conocimiento y según me contaron después le dije a la enfermera "Oiga, los calzoncillos no están sucios, es que los lavé mezclados con ropa de color y están medio teñidos de azul, pero son blancos" y plaf, de nuevo perdí el conocimiento y estuve sin el mas de un mes. Al ser visitador médico en aquella época, conocía a todos los médicos del Hospital que me trataron de maravilla.
Otra opción es que no te pongas ropa interior, muchas mujeres lo hacen por gusto...jajaja
Besos y salud
Aunque te parezca mentira, ya lo he recuperado, aunque a veces no lo parezca...jajaja
Desde luego Genin, lo que no te haya pasado a ti...menudo susto se llevarían los chicos con esa escena tan gore, recogiendo orejas por ahí.
EliminarNo sabes cuanto me alegro de que estés ahí dando batalla. ;)
Salud y besos.
Servidores públicos, sí señora; concepto ese muy bonito es.
ResponderEliminarTe veo de funcionaria y te veo bien. ¡ADELANTE!
Hala pues. A volver a sentar el culo, a ver si consigo tres veces el de la Kardasian que voy en camino.
EliminarGracias por los ánimos, maja. :D :D :D
No lo entiendo, han sacado la ultima frase del contexto... :(
ResponderEliminarYo si que no te entiendo a ti ahora. ?
EliminarSi guapa, esta frase, "Aunque te parezca mentira, ya lo he recuperado, aunque a veces no lo parezca...jajaja" que ponen al final, estaba antes de los besos y la salud... :)
EliminarBesos y salud
Bueno, lo importante es buscar una salida, y una vez bien pensada, seguir con decisión.
ResponderEliminarLo del sujetador...buuuf, los hay bastante más baratos. Y si no, ya sabes, Chanel Nº 5, jaja.
Bicos, Gata.
¿Más baratos? No se trata de ponerme algo por encima, se trata de que sujeten. Para mí ese ya era barato. Antes, claro, ahora no puedo comprármelo. Y si no puedo comprarme un sujetador de 27€ díme cómo me compro un frasco de Chanel Nº 5...aparte que ese no me gusta, huele a abuela.
EliminarBueno, ya veré, con no quedar con nadie, e ir con cuidado por la vida, problema resuelto.
Bicos, azulona.
Bueno, con lo de Chanel me refería a ir sin él, jaja, aunque ya sé que esa no es la solución. Yo también gastaba bastante más de lo que gasto ahora, que se me va todo en comida. Esa sí que está cara.
ResponderEliminarBoas noites.
Es verdad.
EliminarBoas noites, reina.